Empezamos en el sentido de la vida (o en que no lo tiene) y en cómo cada uno percibe el mundo a su manera. De ahí saltamos a vivir en la duda o en el autoengaño, a los traumas que no se superan y a esa mierda que vamos barriendo bajo la alfombra hasta que se hace dragón. Luego la cosa se desmadra: mentalismo y lectura en frío, determinismo, Idiocracy y por qué cada uno le habla a la IA a su manera. Una de esas conversaciones que no piden permiso para saltar de lo hondo a lo absurdo.