Una charla que arranca hablando de fútbol y termina hablando de Dios, sin pedir permiso para saltar de un sitio a otro. Pasamos por los genios y sus locuras, por cómo los sentidos nos engañan y el cerebro se inventa el mundo que creemos ver, y por esa idea de que somos las historias de amor que nos contaron. Hay sitio para Borges, para la poesía y eso de decir más con menos, para el reto de vivir solo por primera vez y aprender a palos.